www.proceso.com.mx .-El Banco de México aceptó hoy que la economía nacional lleva buen ritmo, pero con “mucha incertidumbre”. El gobernador del banco central, Agustín Carstens, presentó hoy el informe sobre la inflación correspondiente al periodo abril-junio de 2010, en el que señala que la demanda interna, sobre todo el consumo y la inversión del sector privado, siguen “relativamente bajos”.
Es decir, que la recuperación económica del país continúa siendo vulnerable, toda vez que sigue dependiendo ampliamente de la evolución de la economía estadunidense, en la que se asoman, por cierto, visos de desacelaración.
Y aunque se espera que la actividad económica haya crecido en el segundo trimestre entre 2.5% y 3%, el Producto Interno Bruto (PIB) seguirá “por debajo del potencial productivo de la economía”.
Por otra parte, en virtud de que no ha cambiado el escenario nacional e internacional, el Banco de México mantiene su pronóstico de crecimiento económico para este y el próximo años. Como lo señaló en su informe trimestral anterior, la economía crecerá entre 4% y 5% en 2010, y entre 3.2% y 4.2% en 2011.
En materia de inflación, aunque en el segundo trimestre se ubicó en 3.9%, una baja de 0.79 puntos porcentuales en relación al dato del primer trimestre –y que la ubica por debajo de los pronósticos del propio banco central--, también mantiene su proyección para 2010 y 2011: de entre 4.75% a 5.25% este año, y de entre 2.75% a 3.25%.
En cambio, en sus pronósticos de empleo si registró cambios. En el informe anterior –presentado a fines de abril--, estimó que se crearían en este año entre 500 mil y 600 mil empleos formales nuevos. En el informe de hoy, considera que en todo 2010 se crearán un poquito más: entre 525 mil y 625 mil.
Inclusive, para el segundo trimestre se espera una desaceleración de la actividad productiva, pues de haber crecido 4% en el primer trimestre, para el segundo lo hará entre un 2.5% y un 3%.
www.elfinanciero.com.mx .- Los riesgos de un bajo crecimiento de la economía global se han acrecentado. Uno de ellos es la incertidumbre acerca de si en el segundo semestre la economía de Estados Unidos se desacelerará o "entraremos" en recesión, advirtió el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens.
Con base en esa incertidumbre, la junta de gobierno del banco central determinó no ajustar sus perspectivas de crecimiento económico e inflación para este año, manteniéndolas entre 4 y 5 por ciento, y entre 4.75 y 5.25 por ciento, respectivamente.
En paralelo, la Reserva Federal confirmó que el crecimiento incipiente de la economía estadounidense tiende a desacelerarse.
Aquí en México, banqueros advirtieron que los inminentes riesgos que tiene que atender el recién creado Consejo de Estabilidad del Sistema Financiero son una posible desaceleración de la economía internacional y, sobre todo, la crítica situación que vive el Estado de derecho en el país.
El presidente Felipe Calderón firmó el decreto mediante el cual se crea este Consejo, que buscará anticiparse a los riesgos sistémicos que pongan en peligro el equilibrio financiero

















